Si tu cerca marca débil y el energizador está bien, el sospechoso número uno vive bajo tierra. La puesta a tierra es la mitad del circuito: el pulso sale por la línea, pasa por el animal y tiene que volver al equipo por el suelo. Si ese camino de vuelta está mal hecho, no hay voltaje que alcance.
Cómo se hace bien
- Varilla de cobre de 1,20 m enterrada completa, con su abrazadera bien apretada al cable. El cobre conduce y no se oxida como un hierro cualquiera.
- Tierra húmeda: busca una zona baja o con sombra. La tierra seca y arenosa aísla; si tu suelo es muy seco, riega la zona de la varilla en verano.
- Cable de bajada sin empalmes improvisados: cada empalme flojo es resistencia que le roba fuerza al pulso.
- Lejos de otras tierras: separa la puesta a tierra de la cerca de la del medidor o la casa para evitar corrientes parásitas.
Cómo comprobar que quedó bien
Con la cerca encendida, mide con un voltímetro de cerca entre la varilla y el suelo a unos metros: si marca más de un kilovoltio ahí, la tierra está devolviendo mal y necesitas mejorarla. En la línea, la lectura debe mantenerse fuerte hasta la punta más lejana.
¿Dudas con tu instalación? Mándanos una foto de tu puesta a tierra por WhatsApp y te decimos qué corregir.